Capacitación Intercultural

Una analogía apropiada para entender cómo funciona la cultura sería la comparación con un iceberg: lo que sobresale del agua es equivalente a lo que notamos en la interacción diaria con otras personas (como su apariencia física, comida, lenguaje, etc.), mientras que lo que se encuentra debajo del agua serían las creencias, valores y percepciones que tiene la gente.

La cultura es trasmitida de una generación a otra; se trata, por tanto, de un comportamiento aprendido. Es un patrón oculto de relaciones humanas, expresiones y puntos de vista compartidos por un grupo determinado de personas. Los aspectos de la cultura que permanecen escondidos se llaman “protocolos”; son códigos que a menudo crean dificultades interculturales porque tienen efectos significativos en nuestro comportamiento y en la forma en que interactuamos con los demás.

Cuando hablamos de relaciones interpersonales nos referimos a asociaciones sociales, interacciones y contactos entre dos o más personas, ya sea que se encuentren frente a frente, o se conozcan exclusivamente a través del email o del chat.

Las interacciones que definen una relación interpersonal pueden ser observables y explícitas, como sucede en el diálogo, o no verbales, como el lenguaje corporal.

Como ex funcionaria de las Naciones Unidas y como coach internacional, tengo muchísima experiencia interactuando con personas de diferentes culturas, originarias de todos los rincones del mundo. Mediante la enseñanza de la comunicación no verbal, puedo facilitarles a mis clientes la adaptación a un medio distinto. Como este tipo de comunicación está estrechamente relacionado con la cultura, es esencial entender las claves que ofrece el nuevo medio con la mayor rapidez posible.

La comunicación no verbal es, como su nombre lo indica, un lenguaje sin palabras. Abarca desde factores tan evidentes y externos como la forma de vestir y los gestos, hasta otros mucho más sutiles como la manera de movernos en el espacio, la distancia que mantenemos al interactuar con otros, el contacto físico y la percepción del tiempo. Algo tan cotidiano como un saludo entre dos personas conocidas, puede variar considerablemente de una cultura a otra. Para algunos no involucra ningún tipo de contacto físico, mientras que para otros puede requerir un beso en la mejilla, en algunos casos dos, en otros tres, y en el caso de los parisinos, cuatro. Este tipo de comunicación ocurre a nivel inconsciente, se manifiesta a través de diversos canales y se aprende por imitación.

Paradójicamente, más del 85% de la comunicación humana es de este tipo, es decir, no se manifiesta a través de las palabras. La función de la comunicación no verbal es complementar, regular, sustituir y resaltar la comunicación verbal.

Para ayudarle a interpretar la nueva cultura, es necesario que mantengamos una relación armoniosa. El éxito que ésta genere dependerá de que se establezca un diálogo abierto y franco entre nosotros, basado en el respeto mutuo.

Las siguientes son algunas de las áreas en las que puedo ayudar a mis clientes:

Relaciones interculturales

Establecer una relación con una persona de otra cultura suele ser una experiencia emocionante y enriquecedora, mediante la cual podemos expandir nuestros horizontes. Por ejemplo, si sólo comemos aquello a lo que estamos acostumbrados y nunca probamos un plato distinto, nuestro aprendizaje se vuelve homogéneo y limitado. Cuando expandimos nuestros gustos, ya sea a través de un alimento preparado de una forma distinta a la que estamos acostumbrados, o de una idea innovadora, aprendemos a paladear otros sabores, a apreciar otras melodías, a ver la realidad con nuevos ojos. Se nos abre un mundo que antes nos era desconocido; ni mejor ni peor, sólo distinto.

Sin embargo, habrá ocasiones en las que no entenderá lo que otros le quieren decir, en las que la comunicación no será fluida, en las que se sentirá perdido. Cabe la posibilidad de que surjan emociones como resentimiento, inseguridad o temor ante las diferencias que enfrenta respecto a los miembros de la otra cultura. Como coach, le ofrezco la oportunidad de que trabajemos juntos para encontrar el espacio común existente entre las dos culturas, un espacio en el que podrá entablar amistades, desarrollarse profesionalmente y lograr transiciones exitosas. Una vez que este proceso esté en marcha, usted experimentará cambios que le abrirán nuevas perspectivas y le harán apreciar una multitud de experiencias desconocidas, de modo que al final usted contará con un desarrollo interior que le permitirá interactuar mejor en un ambiente cultural diverso.

Inmigración

Sé por experiencia propia que no es fácil sentirse completamente satisfecho en un ambiente nuevo. Al emigrar uno se enfrenta a un sinfín de cosas nunca antes vistas, a gente que actúa y reacciona de maneras inesperadas, a experiencias desconocidas. El inmigrante por lo general desea entender el nuevo ambiente en el que se desenvuelve, pero de alguna manera carece de la información necesaria. Es posible que tenga la motivación que hace falta para tener éxito en su nuevo trabajo, pero no es fácil sentirse cómodo, a gusto, “en casa”.

Hay problemas y preocupaciones que afectan a todos los inmigrantes, no importa de qué país provengan o a dónde se trasladen. Yo he emigrado varias veces y sé exactamente lo que se siente. Y también sé cómo ayudarle a sentirse a gusto incluso en ambientes que le resulten extraños; sé cómo enseñarle a descifrar las “claves” o “códigos de conducta” que le permitirán adaptarse a otra cultura y a sentir una mayor satisfacción en su nuevo hogar.

Cada cultura tiene un sinnúmero de “códigos” que resultan difíciles de aprender y sobre los cuales existe muy poca información explícita. Basten algunos ejemplos: en EE.UU. se espera que una persona llame por teléfono antes de hacer una visita, puesto que llegar sin anunciarse se considera una imposición; en cambio, en otros países es natural ir a ver a un amigo o a un familiar sin necesidad de avisarle por adelantado. De igual forma, en EE.UU. se considera una norma de cortesía enviar una tarjeta de agradecimiento después de haber ido a cenar a casa de amigos o conocidos, mientras que en otros lugares se suele llamar por teléfono y agradecer a la dueña de casa.

Cómo triunfar en un ambiente profesional multicultural

Gracias a mi experiencia como funcionaria de las Naciones Unidas, sé lo difícil que puede ser trabajar en un ambiente multicultural, ya sea que se trate de coordinar a un equipo de personas provenientes de distintos países o simplemente de comunicarse con colegas de otras culturas. Para triunfar en un ambiente de alta complejidad social como éste, es necesario contar con ciertas habilidades para la comunicación intercultural, ya que cada grupo tiene modelos de comunicación específicos.

Lograr una comunicación eficaz en un ambiente de este tipo constituye un desafío para cualquiera. Por ello, es necesario esforzarse en expandir las habilidades de comunicación y no herir los sentimientos de los demás con palabras o acciones que resultan normales y cotidianas para nuestros parámetros, pero no lo son para otros. Para evitar malentendidos, es necesario aprender a interpretar las reacciones ajenas.

A lo largo de mi carrera, me he visto en situaciones similares a la suya. Y como coach, tengo la experiencia necesaria para ayudarle a enfrentar los problemas que encuentre al interactuar con miembros de otras culturas. Como mi capacitación me ha preparado para aceptar y comprender culturas distintas, puedo enseñarle a reconocer esas diferencias y entender por qué, por ejemplo, una persona de Etiopía se pone de pie cada vez que alguien se acerca a su oficina, puesto que en su cultura es natural ofrecerle respeto al que llega, independientemente de la importancia que pueda tener la tarea que se esté llevando a cabo.

Llámeme sin compromiso y permítame explicarle cómo puedo ser su asesora para facilitarle la comunicación intercultural.

Cómo convertir los desafíos en nuevas oportunidades

Cuando usted se muda a otro país, todo se vuelve un desafío, desde encontrar una escuela para sus hijos hasta hacerse entender correctamente, desde localizar a un plomero hasta entablar amistades, desde ir de compras hasta desenvolverse profesionalmente en una reunión de trabajo. La lista es interminable... Es posible que usted se sienta agobiado por circunstancias parecidas. O que se haya encontrado ante una situación de este tipo sin contar con nadie que pueda darle apoyo.

Como coach, puedo ayudarlo a transformar los problemas que presenta la vida en otro país, en oportunidades de desarrollo y crecimiento personal. Le enseñaré a establecer relaciones interculturales gratificantes y plenas. Le mostraré cómo descifrar comportamientos culturales ajenos, hasta que se conviertan en propios. Usted se sentirá orgulloso de sus logros y estará en capacidad de trabajar exitosamente en un ambiente multicultural. Llámeme sin compromiso y comprobará que puedo serle de gran ayuda.

La familia

Las mudanzas internacionales requieren de la ayuda de su familia. Es posible que su cónyuge haya tenido que abandonar un empleo de su agrado para darle apoyo a usted; es posible que sus hijos hayan tenido que dejar un colegio o una universidad prestigiosa para irse con usted. Toda la familia debe dejar atrás amigos, lugares y costumbres conocidas, en aras de su plan. Y es muy probable que les cueste adaptarse, que no se sientan reconocidos ni valorados por su esfuerzo, que incluso se sientan ignorados. No es fácil manejar ese tipo de sentimientos.

Si ha llegado el momento de que su pareja empiece a estudiar o a trabajar en algún proyecto que había postergado, o de que se decida a enfrentar problemas que no había logrado resolver antes, o emprender algo que había pospuesto hasta ahora, como coach, puedo ayudarle. Su familia tiene la oportunidad de lograr nuevas metas, que enriquecerán su cotidianidad y, al final, le darán mucho más valor a su vida.

Puedo orientarlo, tanto a usted como al resto de su familia, para empezar esta nueva etapa con pie firme. Recuerde: la vida está llena de oportunidades; nuestra tarea es aprovecharlas. Llámeme y verá cómo puedo ayudarlo.

Adolescentes

¿Su hijo se ha ido a vivir a la universidad y se da cuenta de que no se siente a gusto, que extraña la casa y los amigos? ¿Se ha ido a otro país por estudios o por trabajo, y extraña todo?

Desde que nuestros hijos son bebés, les ofrecemos cuidado y cariño. Cuando crecen, ellos nos abren su corazón con confianza y respeto, y comparten con nosotros sus preocupaciones y sus sueños. Por ello, debemos adaptarnos a sus necesidades y aprovechar las oportunidades que surjan de acercarnos a ellos, de razonar como ellos, de ponernos en su lugar. Debemos recordar que los adolescentes pueden comportarse como adultos en un momento dado y un instante después volverse bebés de nuevo.

Cuando los jóvenes se mudan a la universidad, todavía no tienen una identidad definida, se sienten inseguros y necesitan adaptarse a su nuevo ambiente. La mayoría lo logra sin ayuda, pero algunos necesitan quien los guíe. Todos los adolescentes tienen habilidades especiales, pero, al igual que el resto de las personas, necesitan descubrir cómo utilizarlas de manera de sentirse cómodos en la comunidad en la que se desenvuelven. Todos necesitamos sentir que formamos parte de un grupo. Este sentimiento de pertenencia es esencial para el ser humano y es por ello que los adolescentes hacen lo que sea necesario para sentirse cómodos en ambientes nuevos, para ser aceptados, para aprender a desenvolverse con soltura.

Como coach, puedo facilitarles a los adolescentes este proceso. Mi trabajo no es decirles lo que tienen que hacer, sino ofrecerles opciones y enseñarles a sentirse fuertes y valorados, de modo que sean ellos quienes encuentren sus propias soluciones.

Llámeme y verá cómo puedo ayudar a su hijo.